
Saica invierte 86 millones en Nogent-sur-Seine para abandonar el gas natural
Grupo Saica ha puesto en marcha una caldera de biomasa de 86 millones de euros en su papelera de Nogent-sur-Seine, reduciendo el uso de gas natural un 89%.
La descarbonización pesada en la industria papelera europea sigue consolidándose con hechos e inversiones de capital intensivo, alejándose de las promesas corporativas a largo plazo. En julio de 2026, Grupo Saica ha dado por completada la transición energética de su planta de Saica Paper en Nogent-sur-Seine (Francia) tras la integración a pleno rendimiento de su tercera gran caldera de biomasa en el país. El proyecto ha exigido un desembolso de 86 millones de euros, pero los retornos estratégicos son inmediatos y contundentes: la dependencia del gas natural en estas instalaciones ha caído un 89%.
Ingeniería térmica para asegurar el margen operativo
Para los fabricantes de papel recuperado y cartón corrugado, la generación de vapor ha sido históricamente el mayor cuello de botella en la reducción de emisiones de Alcance 1. La nueva instalación térmica de 49,75 MW de Saica ataca este problema desde la raíz, redefiniendo el flujo energético de toda la fábrica. La caldera tiene capacidad para producir 450.000 toneladas anuales de vapor de baja presión, lo que equivale a unos 300 GWh de energía renovable. Esta potencia cubre el 90% de las exigentes necesidades de vapor de la planta, dejando el 10% restante en manos de una caldera de biogás de apoyo.
Adicionalmente, el esquema de ingeniería trasciende la simple generación de calor. El complejo integra una turbina de vapor de 5,5 MW capaz de inyectar 37 GWh de electricidad al año directamente en la red interna de la fábrica. Esta capacidad de cogeneración asume el 28% del consumo eléctrico total del emplazamiento, blindando parcialmente a la operación frente a las constantes fluctuaciones del mercado eléctrico europeo.
Este despliegue sigue la estela del éxito operativo de las inversiones previas de Grupo Saica en sus plantas de Venizel y Champblain-Laveyron. En el caso de Nogent-sur-Seine, la nueva infraestructura evita la combustión anual de aproximadamente 30 millones de metros cúbicos de gas natural. En términos de impacto climático, esto supone un recorte del 75% en los gases de efecto invernadero directos de la planta, lo que se traduce en unas 50.000 toneladas de CO2 que dejarán de emitirse a la atmósfera cada año.
Abastecimiento local y economía circular pura
Sustituir el flujo constante de gas por biomasa sólida introduce nuevos retos logísticos, especialmente en el aprovisionamiento de combustible. Saica ha resuelto esta variable mediante la hiperlocalización de su cadena de suministro. La caldera demanda 65.000 toneladas anuales de residuos de madera, los cuales se obtienen íntegramente en un radio no superior a 100 kilómetros en el departamento del Aube. Este modelo de proximidad no solo minimiza las emisiones vinculadas al transporte, sino que apuntala la economía local generando unos 40 empleos indirectos en el sector forestal y de recuperación.
El diseño de la planta también actúa como un circuito cerrado para los propios residuos industriales de Saica. Más del 97% de los subproductos derivados de la limpieza del papel y cartón recuperado durante el proceso de pulpaje —cerca de 50.000 toneladas anuales— se valorizan ahora in situ como combustible crudo para la caldera, minimizando radicalmente los residuos destinados a vertedero.
Proyectada inicialmente en 2021, la infraestructura superó sus fases de prueba a lo largo de 2025 para alcanzar su estatus operativo oficial en mayo de 2026. Dada su relevancia estratégica para la soberanía energética industrial de Francia, el proyecto ha contado con 14,99 millones de euros de respaldo financiero procedentes del gobierno francés a través de ADEME y de los fondos europeos NextGenerationEU, creando además 15 nuevos puestos de trabajo técnicos directos en la planta.
En un mercado europeo del cartón corrugado donde los márgenes están bajo presión constante, controlar los costes de los insumos es vital. Al asegurar su propia energía térmica mediante residuos locales, Saica Paper desvincula de facto sus costes de producción en Nogent-sur-Seine de la volatilidad de los índices internacionales del gas, afianzando un modelo de negocio mucho más resiliente a largo plazo.
La ejecución sistemática de instalaciones de biomasa por parte de Grupo Saica en Francia demuestra una visión industrial madura, donde la descarbonización se utiliza como una herramienta de ingeniería directa para blindar la rentabilidad frente a la volatilidad energética. Ante un escenario de costes de gas permanentemente impredecibles en Europa, ¿qué nivel de competitividad real podrán mantener las papeleras que sigan aplazando sus inversiones en infraestructura térmica renovable? Sigue a The Paper para noticias diarias, señales de mercado y actualizaciones clave de la industria global del papel, cartón corrugado y embalaje. — Sigue toda la actualidad del sector en www.thepaper.ai
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